Los posibles problemas que te puedes encontrar

Nuestra boca es la puerta de entrada a nuestro aparato digestivo y respiratorio. Son muchos los problemas que pueden surgir si no la cuidamos como se merece.

Tenemos una guerra de bacterias en la boca

Mi boca

Las caries aparecen debido a unas bacterias que se suelen traspasar de padres a hijos durante la más temprana edad.

Estas bacterias fabrican ácidos a partir de lo que comemos y esta liberación de ácidos genera lesiones en el esmalte.

La saliva suele neutralizar estos ácidos, pero un exceso de azúcares en nuestra alimentación puede llegar a desactivar el efecto protector de la saliva.
Las lesiones producidas por los ácidos derivados del metabolismo bacteriano permiten a las bacterias destruir el diente. El resultado es comúnmente conocido como caries.

Hay alimentos que ayudan a neutralizar los ácidos como la leche o el queso. Masticar un chicle sin azúcar después de la comida sirve también, pero siempre es mejor cepillarse los dientes después de cada comida.

Cuando los dientes y los huesos de la mandíbula no encajan entre sí

Mi boca

Una maloclusión puede ser generada por una posición incorrecta de los huesos. La sonrisa se ve directamente afectada y puede llegar a estar completamente torcida. La posición de los huesos se puede corregir con el uso de aparatos sin necesidad de cirugía, sobre todo cuando el problema es detectado con antelación.

El problema puede venir también de los dientes torcidos, son evidentemente antiestéticos y la mayoría de las veces no cumplen su labor, que es la de morder correctamente.

Los brackets suelen ser la mejor solución: ayudan a desplazar los dientes hacía su sitio correcto y a conseguir una sonrisa armoniosa.

Se ha demostrado que una maloclusión puede afectar a la autoestima y a la relación con los demás.



los daños ocasionados por los piercings bucales:

En la lengua:
Producen lesiones en los dientes y tienen un importante riesgo de hemorragia durante su colocación.

En los labios:
Producen acúmulo de placa en la zona donde rozan, dañan la encía y dejan un agujero al retirarlos que queda de por vida

el tabaco:

Aparte de provocar mal aliento, oscurecer y manchar los dientes, el tabaco favorece la aparición de enfermedades periodontales (afecta a las encías y a los demás tejidos que rodean al diente).

Estas enfermedades pueden tener como consecuencia infecciones que se transmitan a todo el organismo y la pérdida total de dientes.